Sustituir la bañera por un plato de ducha es una tendencia que va en aumento, pues si bien la bañera cuenta con muchos puntos a favor que se encargan de resaltar la comodidad y la estética que aporta al cuarto de baño, no se puede ignorar que actualmente, las personas prefieren apostarle a la funcionalidad y en este sentido, el plato de ducha tiene todas las de ganar.

Al ser una reforma tan habitual, resulta bastante interesante, llevar a cabo un repaso por las razones de peso que suelen motivar esta determinación, ya que como bien se sabe, son las bañeras las que desde siempre han tenido predilección por ese particular ritual de higiene que estimulan, sin embargo, todo indica que para el plato de ducha ha llegado el momento de brillar.

Razones para cambiar tu bañera por un plato de ducha

    • Funcionalidad: esta es una palabra que define bastante bien el plato de ducha, y la explicación es que el ritmo de vida actual no permite si quiera considerar el tomar largos baños bajo la espuma. Esto lleva a pensar que lo mejor es tener algo que verdaderamente se va a utilizar a diario.

 

  • Limpieza: apostándole a la honestidad, la higiene de un plato de ducha es mucho más sencilla a causa de que se trata de una superficie sin profundidad, esto ayuda a que en pocos minutos se pueda lograr un estado óptimo de aseo.
  • Accesibilidad: ingresar a la ducha es mucho más fácil que a la bañera y esto lo agradecen en mayor medida las personas adultas o aquellas que tienen alguna dificultad en la movilidad. Por otra parte, si se requiere, se puede ingresar un asiento para ducharse en una posición segura.
  • Proteger el medio ambiente: los litros de agua que se consumen en el plato de ducha son contundentemente inferiores a los que se invierten en la bañera, algo que tanto el planeta como el bolsillo agradecen.
  • Espacio: en espacios reducidos, este es el mejor aliado gracias a que tiene un alto nivel de adaptabilidad.
  • Estética: aunque no podemos negar que la bañera es mucho más impactante visualmente, el plato de ducha no se queda atrás y cuenta con acabados cada vez más especiales que lo hacen protagonizar sin inconvenientes.

 

Consejos para elegir el plato de ducha

Ante la gran variedad de opciones que pueden conseguirse, es crucial que al momento de elegir se consideren aspectos tales como si es antideslizante o no, pues esto puede ayudar a evitar una gran cantidad de sustos y accidentes.

Los platos rectangulares o redondos es mejor dejarlos para los baños espaciosos, mientras que los cuadrados quedan muy bien en los baños pequeños. Respecto a los materiales que resultan ser más buscados, la cerámica, la carga mineral y el acrílico llevan la delantera.

Finalmente, es vital no pasar por alto la mampara y en su selección es algo clave comprobar que su sistema de apertura realmente vaya bien con el tipo de baño que se tiene para no restarle a la comodidad.